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La violagambista Sara Ruíz: Tricentenario de K.F. Abel, en el V Ateneo Barroco

Igrexa da Universidade, Santiago de Compostela

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El V Festival Ateneo Barroco ofrece su concierto de apertura en la Igrexa da Universidade-miércoles día 4, a las 20´00-, con la violagambista Sara Ruiz en un monográfico centrado en el tricentenario de Karl Friedrich Abel, y con destacada atención al Manuscrito Drexel. Sara Ruíz, colaboró con Ateneo Barroco y en ese mismo espacio en la convocatoria de 2020, en otro programa de parecidas características, dedicado entonces a las 12 fantasías para viola da gamba, de G. F. Telemann, obras recuperadas del olvido. De nuevo la tendremos integrada en el grupo La Reverencia, que dirige Andrés Alberto Gómez, en otro proyecto dedicado a transcripciones de piezas de J.P. Rameau, la próxima semana el día 10, tras la charla que se nos ofrece la tarde anterior a cargo del director del grupo, en la Sede de Afundación, con el reclamo de Jean-Philippe Rameau, retrato íntimo. Sara  Ruíz, se formó con Itziar Atutxa y Pere Ros, para seguir en Sevilla con Ventura Rico y ampliar horizontes con Jordi Savall, Christophe Coin y Philippe Pierlot, En 2004, se trasladó a Trossingen, para estudiar en la Musikhochschule, en donde realizará un posgrado con Lorenz Duftschmid y Rolf Lislevand. Entre sus galardones (2006), un especial, precisamente, por la interpretación de obras de K. F. Abel, en el certamen Bach-Abel de Köthen, ante un jurado presidido por Wieland Kuijken, Paolo Pandolfo y Marianne Müller. Colaboró con agrupaciones como Al Ayre Español; O.Barroca de Sevilla; La Grand Chapelle; La Tempestad o La Bellemont. Es directora del Consort de violas de la Universidad de Salamanca.

Tricentenario de K. F. Abel, compositor perteneciente a una larga saga familiar, desde el patriarca  Clamor Henrich, autor de importantes sonatas de cámara para distintos instrumentos y que continuará su hijo Christan Ferdinand, asentado en la corte de Köthen, en donde creará escuela, dejando una serie de suites para el instrumento. Leopold August, para no perder el ideario de esa escuela, gracias a su nacimiento en Köthen, fue apreciado violinista, en parte por sus débitos con su maestro Franz Benda, llegando a ser Konzertmeister de las capillas de Sonderhausen y Ludwigslust (Berlin). Llegamos a nuestro K.Friedrich Abel (1723/87), compositor que alcanzará la gloria en Londres, después de una carrera fundamental en le Capilla de Dresde, como músico virtuoso de viola da gamba, y que igualmente ostentará en los dominios del clave y la trompa. Aquel período inglés, que ocupará los últimos años de su vida, se verá dignificado con la recepción colectiva, de los llamados Bach-Abel Concerts, una iniciativa a la par con el hijo de J.S. Bach, un proyecto asimilable a los Concert Spirituel, de París.  Durante un tiempo, su quehacer pudo acercarse a los modismos de otra de aquellas grandes escuelas, en concreto a la de Manheim

Sara Ruíz, en esta elaborada presentación del Manuscrito Dresel300, con la calidad del trabajo conmemorativo del tricentenario, trae a colación la importancia del compositor, en la plenitud de un barroco en transición, una experimentación en camino hacia el Clasicismo emergente. Sus obras gozan de una elegancia de aspectos preclásicos, a partir de una libertad del lenguaje. En ello primará el virtuosismo de un eminente gambista, siempre apreciado por sus contemporáneos y que con fortuna, la actualidad supo recuperar. La peculiaridad de ciertas ambivalencias, serán elemento a destacar en el grupo de obras incluidas en el Manuscrito Dresel, en el que despliega los mejores argumentos del instrumento solista, con concesiones a la improvisación como hilo conductor. Un factor de importancia, vendrá  por la liberación de peso de la propia escritura. La viola da gamba, a consecuencia de condicionantes históricos, padeció a la sombra durante un largo período histórico, tras haber sentado sus reales dominios por las cortes y palacios europeos. Cada país, en su contexto cultural, una historia con sus dispersas evoluciones. La francesa de Sainte Colombe; la inglesa de William Lawes o la propia del ámbito alemán con las sonatas a  tres- dos instrumentos y b.c.-, de maestros como Franz Biber, térmico aceptado tan para las sonatas da camera como para las sonatas da Chiesa. Músicos de gran calado como Dietrich Buxtehude, Philippe Heinrich Erlebach, merced a la serie de las VI sonate a violino e viola da gamba, col suo b.c. (1694); George Philippe Telemann- el mismo que nos ofreció Sara Ruiz-, y el presente Karl Friedrich Abel (1723/78), con seguridad el más notable y virtuoso de esa saga familiar de tres generaciones, en buena familiaridad reconocida con Johann Christian Bach, inmenso e impagable legado, en dos artistas de clara afinidad electica. Un manuscrito Drexell, que recibimos en una selección de piezas, ofrecidas sin solución de continuidad, comenzando por los movimientos que integran el WKO 186 (Andante), para continuar con páginas repartidas que pasarán desde la WKO 189 (tempo di minuet); a la WKO 212 (Arpeggio); WKO 206 (Allegro); WKO 209 (Preludio arpeggiatto; WKO  191 (Vivace); la WKO 192(Tempo di minuet), cerrándo las WKO 200 y WKO 201.

Ramón García Balado

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