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Emilio Cao y un arpa de recuerdos sobre aquel 'local hero' de Santiago
En el homenaje en la USC al añorado músico compostelano, estuvieron la musicóloga Pilar Alén; el decano de la Facultad de Filología de la USC, Elias J. Feijó Torres; y el arpista Manuel Vilas, entre más partícipes. Sus tres opiniones hilan este esbozo sobre el artista
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Emilio Cao, el añorado músico de Santiago, fallecido la pasada primavera, fue reivindicado durante este otoño en la USC en un homenaje coral donde estuvieron la docente y musicóloga Pilar Alén; el decano de la Facultad de Filología de la Universidade de Santiago, Elias J. Feijó Torres; y el arpista Manuel Vilas, entre más partícipes. Sus tres opiniones hilan este esbozo sobre el artista compostelano, icono del folk en Galicia.
"Local hero"
Emilio Cao (Santiago, 1953 - 2025) resumía en una entrevista emitida por la emisora del Ateneo de Santiago en 2021, como le cambió la vida el bum de su música a mitad de los años 70 en la escena gallega: «Dun día para outro, fun un local hero e ser un local hero a os 24 anos nunha cidade tan pequena como Santiago ten máis de negativo que de positivo porque tes que manter un rol que non é o teu... Entón, gravar un disco era case como subir a os altares».
Desde los 17 años, Emilio Cao vivía de la música.
Fue parte de la primera etapa del histórico combo compostelano de rock NHU y luego acompañó a Benedicto y Bibiano (Voces Ceibes)... , sin saber que a la vuelta de una esquina, en una tienda de segunda mano, compraría un arpa que, ya en su casa, no paró de mirarle hasta que, un día, su sonido cristalino le sedujo. Y ahí, justo ahí, cambió la música folk de los años 70 en Galicia y más allá (giró mucho por Portugal y Alemania), detalles de una carrera atípica, sin discos en el siglo XXI al estar casi retirado por completo de los escenarios.
Aquí van tres opiniones sobre el Emilio Cao persona, vecino de la Rúa do Vilar, y el Emilio Cao artista, arpista, que en 2024 fue distinguido con el galardón Honorífico de los Premios Martín Códax (lo recogió su hijo Mateo).
"Era por naturaleza una persona curiosa"
La musicóloga Pilar Alén, colaboradora de este diario, abre la trenza de recuerdos: «Emilio fue un pionero en todas las facetas en las que se movió -como compositor, intérprete y cantautor- sin él pretenderlo, ni ser muy consciente de ello. La innovación no era lo que más le preocupaba. Era por naturaleza una persona curiosa, a la que le interesaba todo lo nuevo, incluso lo transgresor, pero pronto lo hacía suyo. Y era un inconformista, por lo que no se veía nunca preparado para actuar en público», señala Alén.
Y añade: «En un panorama musical de mucha diversidad, Emilio supo beber de fuentes muy dispares (del pop, a la música clásica o la medieval) y hacer un estilo propio, fiel a su esencia. ¿El resultado? Melodías intimistas, sencillas, a la vez que trabajadas. Su música es atemporal en cierto modo y por eso gusta a todos. Eso le hace grande como persona y como artista», dice Pilar Alén.

"Preguntaba mucho por el arpa medieval y por el Códice Calixtino"
Toma el relevo Manuel Vilas, músico compostelano considerado uno de los principales intérpretes de las arpas históricas en la Península: «Conocí a Emilio más a nivel personal que como músico ya que era mayor que yo y lo mío es la música antigua y lo suyo el folk, una música donde era un artista muy reconocido porque introdujo el arpa moderna en la escena musical de Galicia. Teníamos una amiga en común, y recuerdo estar con él de cena, tomando un vino o en una terraza... Se interesó por mis arpas el día que estuvo en mi casa y yo me interesaba por las suyas... También coincidimos en el tren hasta Madrid, que antes tardaba siete horas, trayecto que daba para conversar con calma. Era muy buen conversador. Yo le conocí en una etapa en la que ya estaba algo retirado... Era encantador, guardo muy buen recuerdo de él por nuestro punto en común, la música, y me hubiera gustado conocerle más. Me preguntaba mucho por el arpa medieval y por el Códice Calixtino», explica Vilas, quien, junto a Nuria de León y Bleuenn Le Friec, fue parte de un recital de arpa durante el homenaje a Emilio Cao en el Paraninfo se la USC el pasado 15 de octubre, impulsado por la Facultad de Geografía e Historia y la escuela compostelana de música aCentralFolque.
Allí, estuvieron además Antonio Míguez, decano de la Facultad de Geografía e Historia; Federico López, del departamento de Historia del Arte; Mateo Cao, hijo y autor de un documental sobre el protagonista; Elias J. Feijó Torres, amigo de Cao y decano de Filología; Bieito Romero, líder del grupo folk Luar Na Lubre; Branca Novoneyra, dinamizadora cultural; y Xavier Groba, musicólogo, entre más asistentes.
"É un dos grandes arquitectos da música galega contemporánea"
Elias J. Feijó Torres: «Tiven unha relación intensa con Emilio en determinados momentos por razón persoal e destacaría a súa sensibilidade e independencia de xuízo , tenia unha visión das cousas humilde. É un dos grandes arquitectos da música galega contemporánea con gran capacidade de integración de estilos e un extraordinario compositor de textos, con discos e letras que oxalá se estudasen nos centros de ensino».
«Creo que, como cidade, non estivemos á altura, se ben os mortos non se conmoven... Programar e oír a súa música tería sido probablemente a maior prenda que se lle podía ter ofrecido. Era máis atendido en Portugal que aquí (alí foi amigo de Xulio Pereira), aínda que é certo que aquí hai xente que escoita a música instrumental de Emilio sen sábelo» , matiza Torres, decano de Filología (USC).
Dedicatoria de Bieito Romero (Luar na Lubre)
El pasado verano, Bieito Romero, en su discurso de agradecimiento al recibir el premio Castelao que otorga la Xunta de Galicia, dedicó esa distinción al periodista Nonito Pereira y a Emilio Cao («Un dous grandes da nosa música e bo amigo de Luar Na Lubre», dijo.
Emilio Cao publicó discos como Fonte do Araño (1977), Lenda da Pedra do Destiño (1979), No manto da auga (1981), Amiga Alba e Delgada (1986), Cartas Mariñas (1992) o Sinbad en Galicia (1996), pero antes, en tiempos de Franco, sacó billete para un autobús de la compañía ourensana Anpian e hizo el tramo Santiago-Paris en su descubrimiento de las músicas y culturas de Centroeuropa. Vivió en Amsterdam, Copenhague... buscando, siempre buscando entre la cortina de cristal que trenzan los días del arpa cotidiana, la del local hero compostelano que eludió el oropel de la fama del siglo XX para ser un vecino más en la Rúa do Vilar y en el supermercado del Toural.
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